Historia

Empezamos por la historia reciente; en septiembre de 2013, un grupo de amigos dimos con la noticia del deterioro y cierre del Café Concierto La Fídula. En un atrevido arrojo de valentía nos propusimos como candidatos a reabrir sus puertas y comenzamos a trabajar. Luego de mucho esfuerzo físico y económico, logramos inaugurar el 26 de diciembre de 2013.

Los primeros meses fueron caóticos, arrastrábamos cansancio y los recursos eran mínimos. El proyecto parecía que se quedaría en una aventura desafortunada, los integrantes del primer equipo de trabajo iban alejándose y solo continuaban las ganas de Jairo Martín y Daniela Riso.

En abril de 2014 Dani Fernán se sumó a La Fídula. Con sus conocimientos y su fuerza  puesta aquí, comenzamos a crecer. Cada vez más presionados por las limitaciones de “ruido” nos especializamos en lo que Dani conocía a la perfección, LA CANCIÓN DE AUTOR.

Comenzaron a llegar a esta casa quienes hoy hacen posible que se mantenga viva la sala, trabajadores, clientes y artistas como Daniel Hare, Carlos Recio, Andrés Sudón, Alberto Alcalá, Marta Plumilla, Pablo Ríos, Alicia Ramos, Juan Fernández Fernández, Inés Poveda, Ana B. Ruiz, Rocío Duende, Íñigo Coppel, Pepe Curioni, Fran Fernández… fueron los primeros de muchos nuevos amigos fiduleros que pusieron su arte y trabajo en la nueva identidad de La Fídula que hoy se consagra como la nueva casa de la Canción de Autor.

De esta manera hemos llegado hasta aquí, logrando conservar una de las pocas licencias para “Actuaciones Musicales en Directo” del centro de Madrid. En 1978, cuando nació La Fídula la cosa era diferente, en Huertas 57 se gestó uno de los primeros locales con este tipo de actividad, luego vinieron muchos más y la cultura y la música se apoderaban de la ciudad durante abundantes y provechosos años. La sala fue transitando por diversos géneros musicales conforme fue cambiando de manos, desde música clásica, el jazz, el tango y la copla.

La irregular economía de la crisis de 2008 y los años sucesivos retiró a parte del público, aminoró las motivaciones de muchos y, a falta de ayudas para la conservación de este tipo de lugares, hizo que su antiguo dueño decidiera cerrar. Afortunadamente hoy seguimos en la lucha creyendo en la importancia de estos tipos de espacios para la manifestación del arte independiente.

Te esperamos para que formes parte de esta historia.